Muchas personas piensan que lo que tienen los demás es lo mejor y lo que tienen ellos no valen nada, hasta que un día lo pierden y le empieza a dar importancia, la que tendría que haberle dado antes.

Por ejemplo, muchas veces no echas cuenta o no le das importancia a lo que dicen tus padres, abuelos, tíos, amigos, etc y cuando ya no los tienes, te hacen falta y necesitas que te ayuden en ese momento, y empiezas a recordar consejos que te dieron, que te sirven ahora pero ya no les puedes dar las gracias y decirles que tenian razón y que sientes no haberlo hecho antes. Hay veces que si podemos dar las gracias, otras que no.

Tampoco apreciamos nuetra vida, no hacemos mas que quejarnos de una cosa y de otra y no nos damos cuenta de que somos muy afortunados de no estar pasando hambre o frío, y no poder estar con los que mas queremos.